Creo que uno de los más
graves defectos del ser humano, es no reconocer sus propios
defectos y más aún aceptar que los tenemos, pero
creo que saber hacerlo nos permite corregirlos y a la vez avanzar.
En el agility y en distintas actividades caninas, culpamos
a nuestros perros de los errores, siendo que en muchos casos
somos nosotros quienes nos equivocamos. Esto quedo demostrado
en la interesante prueba que nos hizo Pere en su seminario
de Trickdoging, donde en un simple ejercicio de manejo del
Frisbee no fuimos capaces de realizarlo con éxito.
Entonces si nosotros no somos capaces de dominar nuestros
movimientos, ¿Por qué le exigimos tanto a nuestros
perros?.